lunes, 19 de marzo de 2012

Just be true to who you are.

Y me sentía tan pequeña y diminuta que podrías haberme llevado en la palma de tu mano. Sonaba música de fiesta, mis amigas bailaban siendo tan únicas como sólo ellas pueden serlo y yo casi no podía respirar mientras oía tu voz de fondo. Me temblaba el cuerpo, me ardía el pecho y mi corazón latía más rápido de lo que debía, pero aún así sabía que tus palabras eran sinceras y que si hubiera caído en ese preciso instante serías tú quien me habría levantado. Entonces me dí cuenta de que esto no tenía nada que ver con tonterías pasajeras, con enfados, con no decir lo que se quiere en el momento que se debe ni con falsas apariencias; que se puede demostrar mucho con muy poco y que yo había tardado demasiado en darme cuenta. Y ahora sí, vuelvo a reafirmarme en la idea de que los que están ahí, lo están hoy y lo están siempre, y que lo demuestran en los malos momentos, cuando te sientes tan pequeña y diminuta que podrían llevarte en la palma de una mano.

lunes, 27 de febrero de 2012

Carnaval, te quiero.

Y cada año que pasa me doy cuenta de que estoy total e incondicionalmente enamorada del carnaval; del carnaval en general y de Cádiz en particular. Que paso todos los meses del año viviendo con pequeñas dosis de este veneno, esperando que llegue febrero para que me saque una sonrisa. Que me fascinan sus letras, su forma de reirse de los problemas, su arte, sus voces, su habilidad para convertirse en lo que deseen. Que sí, que "mi corazón de gramola sólo suena a carnavales" y que "esto es Cai, Cai y si no se te levanta el vello, esto es lo que hay".

martes, 14 de febrero de 2012

Por eso esperaba con la carita empapada a que llegaras con rosas; con mil rosas para mí.

No se llevaba bien con el día de San Valentín, no tanto por no tener nadie que le regalara flores sino por la sensación de que todo era mentira, una gran mentira. Sentía que la flores se marchitaban, que nada es eterno y que el amor casi nunca es verdadero. No ansiaba que cupido la encontrara, ya estaba cansada de que confundiera la dirección de sus flechas y al final siempre terminaran clavadas equivocadamente en ella. Las flechas causan unas heridas difíciles de curar y unas cicatrices horrorosas. Pero, ¿para qué engañarnos?, sabía que al final cupido volvería a encontrarla (esperaba que entonces hiciera su trabajo de forma correcta). Mientras, seguiría disfrutando de lo que tenía y escribiendo textos en tercera persona.

lunes, 30 de enero de 2012

Give me everything tonight.

Reí, abracé, me tambaleé, hablé,  me molesté, hice locuras, me sonrojé, consolé, dí la mano, vacilé, ignoré, me preocupé, salté, cogí aire, me temblaron las rodillas, canté, me sorprendí, sentí que volaba y bailé, sobre todo bailé. Bailé hasta que casi no me sentía los pies, bailé con personas con las que no había hablado en la vida. Bailé con ellas, bailé riéndome, bailé disfrutando. Bailé tan cerca que sentí que me quedaba sin respiración, bailé sintiendo que me temblaban las piernas, bailé como si se me fuera la vida en ello. Y volvería a hacerlo de nuevo esta misma noche, porque me encanta la sensación de despertar a la mañana siguiente sintiendo que tienes agujetas hasta en el dedo meñique del pie, la sensación de volver a casa y casi no poder dormir porque sigues escuchando en tu cabeza cada una de las canciones que sonaron, la sensación de despertar y que los recuerdos se agolpen en tu mente sacándote una sonrisa.

martes, 17 de enero de 2012

Sapphire and faded jeans.

Me pinto las uñas de las manos de un color distinto cada semana, adoro reír hasta quedarme sin respiración y necesito los abrazos casi tanto como respirar. Detesto la lluvia, el frío y el invierno, pero amo el verano, la playa y el Sol. Me gusta salir de fiesta, bailar hasta quedarme sin energía y reír al día siguiente al recordar las locuras que hicimos. No me gustan los que te llaman diciéndote "jefa" ni los que miran por encima del hombro sin ni siquiera conocerte ni los que critican a la espalda. Mi olor favorito es el aroma del café, pero no me gusta el olor a césped recién cortado, ni tampoco andar descalza sobre él. Me gustan las naranjas, pero no su olor y los melocotones, pero no su zumo. La ciudad  de mi sueños es Roma o Florencia o Venecia, no estoy segura; sólo sé que se encuentra en Italia. De vez en cuando me gusta estar sola, pero me horroriza sentir que lo estoy. Me da miedo sufrir, el dolor y pasar miedo. Suelo llorar por emoción y alguna vez que otra también lo hago por tristeza, aunque estoy segura de que me reconocerás por mi inagotable risa. Me encantan los relojes, pero nunca los uso y defiendo que la mejor terapia que existe es leer un buen libro. Me gusta ir al cine y al teatro y quiero viajar por todo el mundo.No me gustan los deportes y sufro mucho con el dolor ajeno. Me gusta el arte que tiene mi tierra y creo que las verdades se dicen a través de pasodobles de carnaval. No puedo vivir sin que me quieran y me encanta querer hasta que casi me entren ganas de gritarlo. Reconozco que necesito en mi vida a los amigos de verdad, esos que saben de sobra que lo son y por supuesto, también a mi familia. Suelo estar recopilando momentos todo el tiempo, me encanta rememorar los recuerdos bonitos y añadir otros nuevos cada día. Quizás crea en el destino; a veces pienso que nada ocurre por casualidad. Me encanta la fotografía y escribir cuando la inspiración viene a hacerme una visita; como ahora.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Best thing I never had.

Fue como saltar al vacío creyendo que habría una red de seguridad que me protegería; me lo planteé, cogí aire y salté. Pero, cuando ya casi había llegado al suelo, me dí cuenta de que esa red no existía y que la caída me haría una daño que recordaría durante mucho tiempo. Sabía que tenía personas que me querían y me ayudarían a sanar mis heridas, pero el recuerdo de la caída seguiría allí y me costaría muchísimo esfuerzo conseguir de nuevo el valor suficiente para volver a saltar.Y me dolió, claro que me dolió, pero no fue un dolor físico de esos que todos pueden apreciar; me dolió dentro, en el alma.
Pero, ya estoy mejor, ya casi no me duele. Ya casi no te echo de menos, ya casi no pienso en tí. Ya, aunque cuente los días para volver, casi no me entran tantas ganas de volver a verte. Ya casi no me importa lo que hagas, ya casi no rememoro cada una de las palabras que me dices a lo largo del día. Ya casi no te quiero, bueno sí te quiero, pero no del mismo modo.
Sigo recordando aquella caída y todas las cosas maravillosas que antes de ella sucedieron y, por suerte o por desgracia, lo seguiré recordando durante mucho, mucho tiempo; no soy de las que olvidan fácilmente. Pero ya no lo recordaré como antes, quizás con un poco de melancolía, pero no con tristeza. Porque ya casi no me duele, ya casi no te echo de menos.

lunes, 10 de octubre de 2011

I was blind but, baby, now I see.

Y un día, cuando menos te lo esperas, ¡pam!; se llena el teatro, se abre el telón y empieza la función. Tienes que dejar de saltar de felicidad, de sentir que te baila el corazón, de tener ganas de gritar muy alto que eres feliz y que los pilares de tu vida están perfectamente pegados al suelo, para empezar a tomar papel en una nueva obra, "Sonrisas (de día) y lágrimas (de noche)". Y te sabes el papel a la perfección; por la mañana te levantas y sales a la calle con una magnífica sonrisa, grande, muy grande porque no tiene derecho a saber que estás mal y por la noche lloras con la cabeza pegada a la almohada porque no quieres escucharte a ti misma. E incluso los sábados y festivos tienes que hacer doble función, "Sonrisas (de día), desfase (de noche) y lágrimas (de madrugada)". Y sigues así, esperando a que un día te canses y decidas abandonar o a que alguien te diga que ya es suficiente, que hay más vida aparte de este estúpido teatro.