viernes, 13 de abril de 2012

You're like an Indian Summer in te middle of winter. Like a hard candy with a surprise center.

Eres pulsaciones a mil, guiño, deseo. Eres verano, puro verano. Eres fiesta, fiesta sin control, fiesta hasta que ya no queden fuerzas. Eres una mirada, una media sonrisa, un prefiero acercarme pero mejor me quedo aquí. Eres un me duele el corazón de tan sólo pensarlo. Eres nave en tempestad que navega sin rumbo fijo, que a veces parece tan frágil y otras parece poder superar la peor de las tormentas. Eres necesito saber que sigues ahí, un ápice de duda me quiebra el corazón. Eres cerca, más cerca, que casi no se puede respirar. Eres abrazo que te llena de vida. Eres querer saltar desde muy alto sin saber si al caer vas a hacerte daño. Eres te lo entrego todo y no hace falta que nos devolvamos nada después. Eres beso, mejilla, trasero, felicidad. Eres querer y no poder. Eres venda que ciega, eres no ver la luz al final del túnel. Eres abismo. Eres encuentro. Eres, de nuevo, abismo.

¿Y tú? Tú eres calma, eres sosiego. Eres refugio, eres consuelo. Eres protección, amigo, sinceridad. Eres chocolate dulce, alegría, recuerdos. Eres risa, eres sonrisa. Eres no necesitar tiritas, ni botiquín. Eres una inyección de autoestima. Eres abrazo, eres te quiero. Eres sin reproches, eres te necesito, te tengo aunque no estés aquí. Eres un corazón puro, inmenso. Eres charla sin complejos, eres reír hasta quedarse sin respiración. Eres mar en calma que tocas y te da un escalofrío. Eres playa, tomando el Sol en verano. Eres la felicidad que no se puede reprimir, que necesitas contar al mundo. Eres rencuentro. Eres querer agarrarte y no soltarte nunca. Eres libertad, sin complejos, sin él qué dirán. Eres un libro abierto, un libro que desearías leer mil veces. Eres luz. Eres vida. Eres volver a casa después de un largo tiempo. Eres tú, simple y sencillamente tú.

lunes, 2 de abril de 2012

Que no me salen las palabras; que me las preste este poeta.

Es una tarde cenicienta y mustia,
destartalada, como el alma mía;
y es esta vieja angustia
que habita mi usual hipocondría.
La causa de esta angustia no consigo
ni vagamente comprender siquiera;
pero recuerdo y, recordando, digo:
—Sí, yo era niño, y tú, mi compañera.
                         *
Y no es verdad, dolor, yo te conozco,
tú eres nostalgia de la vida buena
y soledad de corazón sombrío,
de barco sin naufragio y sin estrella.
Como perro olvidado que no tiene
huella ni olfato y yerra
por los caminos, sin camino, como
el niño que en la noche de una fiesta
se pierde entre el gentío
y el aire polvoriento y las candelas
chispeantes, atónito, y asombra
su corazón de música y de pena,
así voy yo, borracho melancólico,
guitarrista lunático, poeta,
y pobre hombre en sueños,
siempre buscando a Dios entre la niebla.
                              
                                                Antonio Machado